Tras dar a luz, es muy común preguntarse si usar una faja postparto es una buena idea para recuperar la figura o aliviar molestias. Tras el parto, los órganos internos vuelven gradualmente a su posición y la musculatura abdominal pierde tono temporalmente, provocando una sensación de "vacío" e hinchazón totalmente normal.
Aunque la faja es vista por muchas como un imprescindible, la respuesta médica es un sí, pero con matices y uso moderado.
Cuando se utiliza de forma adecuada y bajo indicación profesional, la faja postparto ofrece varios beneficios:
Un uso prolongado o incorrecto puede ser contraproducente para la salud de la madre:

Si prefieres no usar faja, puedes optar por ropa interior de compresión ligera, vendajes tradicionales como el rebozo, o acudir a una fisioterapeuta de suelo pélvico para iniciar ejercicios progresivos (como los hipopresivos) que reactiven tu abdomen de forma activa.
En conclusión: La faja postparto es una buena aliada puntual para sentirte contenida y aliviar molestias, pero no sustituye el trabajo muscular ni es un método para perder peso. Escucha a tu cuerpo y consulta siempre con tu médico antes de empezar a usarla.